Riley y la Pared Mágica de Pinturas
Descubriendo la Amistad y la Diversión bajo el Sol Ártico

A Riley el Pingüino le encantaba dibujar y pintar. Soñaba con tener amigos coloridos con quienes compartir su arte.

Todos los días, Riley pintaba dentro de su iglú, deseando compartir sus cuadros con otros.

Un día, Riley escuchó sobre una pared de pintura comunitaria en un parque soleado. ¡Decidió unirse a la diversión!

Sin embargo, cuando Riley llegó, se sintió un poco tímido. Se preguntaba cómo hacer nuevos amigos mientras pintaba.

Entonces Riley conoció a Tommy la Tortuga, quien vio la indecisión de Riley y lo saludó cálidamente, compartiendo un pincel.

Con el aliento de Tommy, Riley comenzó a pintar un sol con rayos brillantes. Rieron y charlaron, rompiendo el hielo.

Mientras pintaban, más amigos se unieron, atraídos por la escena alegre. Todos añadieron su imaginación a la pared.

Riley ayudó a una nueva amiga, Rosie la Coneja, a pintar olas del océano, mientras intercambiaban historias sobre sus aventuras en la playa.

Pronto, todos se reunieron para admirar su pintura terminada. Estaba llena de escenas vibrantes y rostros felices.

Riley se sintió muy contento. Había hecho nuevos amigos y formaba parte de una creación hermosa.

Sintiendo inspiración, Riley prometió regresar y pintar más - pero primero era divertido ver a otros también haciendo un picnic.

Riley aprendió el gozo de crear juntos y la felicidad de hacer amigos, dándose cuenta de que conocer nuevos amigos no era tan difícil como pensaba.

Resumen del Cuento para Dormir
En la historia, a Riley el Pingüino le encanta pintar y sueña con compartir su arte con amigos. Un día, va a una pared de pintura comunitaria, pero se siente tímido. Conoce a Tommy la Tortuga, quien lo ayuda a unirse. Pintan juntos y pronto otros amigos se les unen. Riley disfruta haciendo nuevos amigos mientras pinta un cuadro colorido. Aprende que conocer nuevos amigos puede ser divertido y fácil.