
Riley el Pingüino se despertó en su acogedora guarida arenosa. ¡Estaba emocionado por explorar el área de recolección de conchas en la playa!

Todos los días, a Riley le encantaba encontrar nuevas conchas. La playa brillaba con conchas marinas bajo el sol.

Hoy, Riley notó que las olas habían movido todas las conchas, formando nuevos patrones en la arena.

Al principio, Riley se sintió molesto. ¡Sus lugares favoritos para conchas se veían tan diferentes! Un cangrejo juguetón pasó corriendo, recordándole la diversión habitual.

Riley respiró hondo y decidió explorar la playa de nuevo con ojos frescos.

Mientras exploraba, Riley conoció a una amigable estrella de mar que estaba feliz por los nuevos patrones.

La estrella de mar compartió historias sobre cómo adaptarse a las mareas siempre cambiantes, lo cual inspiró a Riley.

Con entusiasmo, Riley buscó más conchas, encontrando alegría en las sorpresas que encontraba.

Riley encontró una concha muy especial y se sintió orgulloso de sí mismo por abrazar la nueva experiencia.

A Riley le encantó aún más la playa, al darse cuenta de que el cambio podía estar lleno de alegría y aventuras.

Después de ese día, Riley compartió sus historias de cambio y descubrimiento con sus amigos de la playa todos los días.

Riley creció valiente, sabiendo que los cambios traían nuevos descubrimientos, y no podía esperar a más aventuras.

Resumen del Cuento para Dormir
A Riley el Pingüino le encantaba encontrar conchas en la playa, pero un día todo fue movido por las olas. Al principio, Riley estaba molesto, pero luego un amigo, la estrella de mar, le mostró lo emocionante que podrían ser los cambios. Riley exploró la playa nuevamente y encontró nuevos tesoros, aprendiendo a disfrutar de las sorpresas que viene con el cambio.